A la medida

clothes-in-magazines

Continúo con la lectura de “How to be a woman (Cómo ser una mujer)” de Caitlin Moran en el Norma Jean Book Club y llego al capítulo “I Get Into Fashion”, en el que habla de la moda en general y de cómo nos afecta a las mujeres. De su cuento (y digo “su cuento” porque todo lo que escribe está realmente teñido de su muy particular punto de vista y experiencia, y no lo veo especialmente extrapolable al tipo de mujer que yo tengo a mi alrededor) hay puntos con los que estoy más de acuerdo que con otros.

Pero esta anécdota en concreto me ha recordado muchas cosas. Habla de una sesión de fotos para un especial de moda en el periódico The Times.

Previously, I’d always thought that all that lay between me and looking like Kate Winslet on the red carpet was £10.000’s worth of clothes, hair, make-up, stylist and good photographer.

Uno podría pensar que de ahí pasaríamos directamente a barrerlo todo con el Photoshop pero no, hay un paso intermedio.

That was just the frames, though: the one position it worked in. It took up 20 minutes, half an hour, an hour to find that one position the outfits looked good in. The rest of the time, it was dealing with the camel-toe here, the upper-arm fat there, the muffin-top bulge the other. The clothes were stretched, pegged, tied on with string – the lighting changed, the hair arranged; hats brought in in an emergency, to balance cruelly proportioned shoulders.

No es suficiente con llevar las mejores ropas, los mejores peinados y maquillajes, coordinado todo por los mejores estilistas y fotógrafos, y con la iluminación perfecta. No basta. Luego hay que sacar cientos de fotografías para obtener las cuatro en que todo parece perfecto. Bueno, casi perfecto, listo para el retoque final con el Photoshop.

El tema de la ropa y de cómo nos sienta, la frustración que se puede llegar a sentir en los probadores de ropa, la cantidad de tiempo y energía que se pierde (y cuando tienes esclerosis múltiple ya ni te cuento), me ha traído a la memoria esta entrada que leí hace tiempo en Tumblr  sobre por qué la ropa le sienta tan bien a “los famosos” (ver punto 3; ver foto 5), no solo en las revistas de moda sino también cuando aparentemente van por la calle con cualquier trapo de andar por casa. Está todo ajustado a sus medidas, y no al revés. Es algo que deberíamos recordar siempre e intentar, en la medida de lo posible, incorporar a nuestras vidas.

P.D. Para ilustrar este punto intento buscar con Google un artículo que leí una vez sobre esas prendas de “casual wear” que llevan algunos famosos, que luego ni son tan casual, ni tan baratas, ni tan improvisadas. Pero no lo he podido encontrar. Google cree que debo estar equivocada.

wrong

P.P.D.  Ay, qué mona y qué cómoda iba yo siempre cuando era mi madre la que me hacía la ropa. ¡Maldita adolescencia!

Anuncios